Jueces 11:1-40
Reina-Valera 1909 (RVR1909)
1Existía entonces Jephté, Galaadita, hombre valiente, hijo de una ramera, al cual había engendrado Galaad.
2Y la mujer de Galaad también le había parido hijos; los cuales cuando fueron grandes, echaron fuera a Jephté, diciéndole: No heredarás en la casa de nuestro padre, porque eres bastardo.
3Huyendo pues Jephté a causa de sus hermanos, habitó en tierra de Tob; y juntáronse con él hombres ociosos, los cuales con él salían.
4Y aconteció que después de días los hijos de Ammón hicieron guerra contra Israel:
5Y como los hijos de Ammón tenían guerra contra Israel, los ancianos de Galaad fueron para volver a Jephté de tierra de Tob;
6Y dijeron a Jephté: Ven, y serás nuestro capitán, para que peleemos con los hijos de Ammón.
7Y Jephté respondió a los ancianos de Galaad: ¿No me habéis vosotros aborrecido, y me echasteis de la casa de mi padre? ¿por qué pues venís ahora a mí cuando estáis en aflicción?
8Y los ancianos de Galaad respondieron a Jephté: Por esta misma causa tornamos ahora a ti, para que vengas con nosotros, y pelees contra los hijos de Ammón, y nos seas cabeza a todos los que moramos en Galaad.
9Jephté entonces dijo a los ancianos de Galaad: Si me volvéis para que pelee contra los hijos de Ammón, y Jehová los entregare delante de mí, ¿seré yo vuestra cabeza?
10Y los ancianos de Galaad respondieron a Jephté: Jehová oiga entre nosotros, si no hiciéremos como tú dices.
11Entonces Jephté vino con los ancianos de Galaad, y el pueblo lo eligió por su cabeza y príncipe; y Jephté habló todas sus palabras delante de Jehová en Mizpa.
12Y envió Jephté embajadores al rey de los Ammonitas, diciendo: ¿Qué tienes tú conmigo que has venido a mí para hacer guerra en mi tierra?
13Y el rey de los Ammonitas respondió a los embajadores de Jephté: Por cuanto Israel tomó mi tierra, cuando subió de Egipto, desde Arnón hasta Jaboc y el Jordán; por tanto, devuélvelas ahora en paz.
14Y Jephté tornó a enviar otros embajadores al rey de los Ammonitas,
15Para decirle: Jephté ha dicho así: Israel no tomó tierra de Moab, ni tierra de los hijos de Ammón:
16Mas subiendo Israel de Egipto, anduvo por el desierto hasta el mar Bermejo, y llegó a Cades.
17Entonces Israel envió embajadores al rey de Edom, diciendo: Yo te ruego que me dejes pasar por tu tierra. Mas el rey de Edom no los escuchó. Envió también al rey de Moab; el cual tampoco quiso: quedose por tanto Israel en Cades.
18Después, yendo por el desierto, rodeó la tierra de Edom y la tierra de Moab, y viniendo por el lado oriental de la tierra de Moab, asentó su campo de estotra parte de Arnón, y no entraron por el término de Moab: porque Arnón término es de Moab.
19Y envió Israel embajadores a Sehón rey de los Amorrheos, rey de Hesbón, diciéndole: Ruégote que me dejes pasar por tu tierra hasta mi lugar.
20Mas Sehón no se fio de Israel para darle paso por su término; antes juntando Sehón toda su gente, puso campo en Jaas, y peleó contra Israel.
21Empero Jehová el Dios de Israel entregó a Sehón y a todo su pueblo en mano de Israel, y venciolos: y poseyó Israel toda la tierra del Amorrheo que habitaba en aquel país.
22Poseyeron también todo el término del Amorrheo desde Arnón hasta Jaboc, y desde el desierto hasta el Jordán.
23Así que Jehová el Dios de Israel echó los Amorrheos delante de su pueblo Israel: ¿y lo has de poseer tú?
24Si Chêmos tu Dios te echase alguno, ¿no lo poseerías tú? Así poseeremos nosotros a todo aquel que echó Jehová nuestro Dios de delante de nosotros.
25¿Eres tú ahora en algo mejor que Balac hijo de Sephor, rey de Moab? ¿tuvo él cuestión contra Israel, o hizo guerra contra ellos?
26Cuando Israel ha estado habitando por trescientos años a Hesbón y sus aldeas, a Aroer y sus aldeas, y todas las ciudades que están a los términos de Arnón, ¿por qué no las habéis reclamado en ese tiempo?
27Así que, yo nada he pecado contra ti, mas tú haces mal conmigo haciéndome guerra: Jehová, que es el juez, juzgue hoy entre los hijos de Israel y los hijos de Ammón.
28Mas el rey de los hijos de Ammón no atendió las razones de Jephté que le envió.
29Y el espíritu de Jehová fue sobre Jephté: y pasó por Galaad y Manasés; y de allí pasó a Mizpa de Galaad; y de Mizpa de Galaad pasó a los hijos de Ammón.
30Y Jephté hizo voto a Jehová, diciendo: Si entregares a los Ammonitas en mis manos,
31Cualquiera que me saliere a recibir de las puertas de mi casa, cuando volviere de los Ammonitas en paz, será de Jehová, y le ofreceré en holocausto.
32Pasó pues Jephté a los hijos de Ammón para pelear contra ellos; y Jehová los entregó en su mano.
33Y los hirió de grandísimo estrago desde Aroer hasta llegar a Minnith, veinte ciudades; y hasta la vega de las viñas. Así fueron domeñados los Ammonitas delante de los hijos de Israel.
34Y volviendo Jephté a Mizpa a su casa, he aquí que su hija le salió a recibir con adufes y danzas, y era la sola, la única suya; no tenía fuera de ella otro hijo ni hija.
35Y como él la vio, rompió sus vestidos diciendo: ¡Ay, hija mía! de verdad me has abatido, y tú eres de los que me afligen: porque yo he abierto mi boca a Jehová, y no podré retractarme.
36Ella entonces le respondió: Padre mío, si has abierto tu boca a Jehová, haz de mí como salió de tu boca, pues que Jehová ha hecho venganza en tus enemigos los hijos de Ammón.
37Y tornó a decir a su padre: Hágasme esto: déjame por dos meses que vaya y descienda por los montes, y llore mi virginidad, yo y mis compañeras.
38Él entonces dijo: Ve. Y dejola por dos meses. Y ella fue con sus compañeras, y lloró su virginidad por los montes.
39Pasados los dos meses volvió a su padre, e hizo de ella conforme a su voto que había hecho. Y ella nunca conoció varón.
40De aquí fue la costumbre en Israel que de año en año iban las doncellas de Israel a endechar a la hija de Jephté Galaadita, cuatro días en el año.