Proverbios 13:1-25

Reina-Valera 1909 (RVR1909)

1El hijo sabio toma el consejo del padre: Mas el burlador no escucha las reprensiones.

2Del fruto de su boca el hombre comerá bien: Mas el alma de los prevaricadores hallará mal.

3El que guarda su boca guarda su alma: Mas el que mucho abre sus labios tendrá calamidad.

4Desea, y nada alcanza el alma del perezoso: Mas el alma de los diligentes será engordada.

5El justo aborrece la palabra de mentira: Mas el impío se hace odioso e infame.

6La justicia guarda al de perfecto camino: Mas la impiedad trastornará al pecador.

7Hay quienes se hacen ricos, y no tienen nada: Y hay quienes se hacen pobres, y tienen muchas riquezas.

8La redención de la vida del hombre son sus riquezas: Pero el pobre no oye censuras.

9La luz de los justos se alegrará: Mas apagarase la lámpara de los impíos.

10Ciertamente la soberbia parirá contienda: Mas con los avisados es la sabiduría.

11Disminuiranse las riquezas de vanidad: Empero multiplicará el que allega con su mano.

12La esperanza que se prolonga, es tormento del corazón: Mas árbol de vida es el deseo cumplido.

13El que menosprecia la palabra, perecerá por ello: Mas el que teme el mandamiento, será recompensado.

14la ley del sabio es manantial de vida, Para apartarse de los lazos de la muerte.

15El buen entendimiento conciliará gracia: Mas el camino de los prevaricadores es duro.

16Todo hombre cuerdo obra con sabiduría: Mas el necio manifestará necedad.

17El mal mensajero caerá en mal: Mas el mensajero fiel es medicina.

18Pobreza y vergüenza tendrá el que menosprecia el consejo: Mas el que guarda la corrección, será honrado.

19El deseo cumplido deleita el alma: Pero apartarse del mal es abominación a los necios.

20El que anda con los sabios, sabio será; Mas el que se allega a los necios, será quebrantado.

21Mal perseguirá a los pecadores: Mas a los justos les será bien retribuido.

22El bueno dejará herederos a los hijos de los hijos; Y el haber del pecador, para el justo está guardado.

23En el barbecho de los pobres hay mucho pan: Mas piérdese por falta de juicio.

24El que detiene el castigo, a su hijo aborrece: Mas el que lo ama, madruga a castigarlo.

25El justo come hasta saciar su alma: Mas el vientre de los impíos tendrá necesidad.