Proverbios 2:1-22
Reina-Valera 1909 (RVR1909)
1Hijo mío, si tomares mis palabras, Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2Haciendo estar atento tu oído a la sabiduría; Si inclinares tu corazón a la prudencia;
3Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz;
4Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros;
5Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios.
6Porque Jehová da la sabiduría, Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
7Él provee de sólida sabiduría a los rectos: Es escudo a los que caminan rectamente.
8Es el que guarda las veredas del juicio, Y preserva el camino de sus santos.
9Entonces entenderás justicia, juicio, Y equidad, y todo buen camino.
10Cuando la sabiduría entrare en tu corazón, Y la ciencia fuere dulce a tu alma,
11El consejo te guardará, Te preservará la inteligencia:
12Para librarte del mal camino, De los hombres que hablan perversidades;
13Que dejan las veredas derechas, Por andar en caminos tenebrosos;
14Que se alegran haciendo mal, Que se huelgan en las perversidades del vicio;
15Cuyas veredas son torcidas, Y torcidos sus caminos.
16Para librarte de la mujer extraña, De la ajena que halaga con sus palabras;
17Que desampara el príncipe de su mocedad, Y se olvida del pacto de su Dios.
18Por lo cual su casa está inclinada a la muerte, Y sus veredas hacia los muertos:
19Todos los que a ella entraren, no volverán, Ni tomarán las veredas de la vida.
20Para que andes por el camino de los buenos, Y guardes las veredas de los justos.
21Porque los rectos habitarán la tierra, Y los perfectos permanecerán en ella;
22Mas los impíos serán cortados de la tierra, Y los prevaricadores serán de ella desarraigados.