Salmos 30:1-12
Reina-Valera 1909 (RVR1909)
1Glorificarte he, oh Jehová; porque me has ensalzado, Y no hiciste a mis enemigos alegrarse de mí.
2Jehová Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
3Oh Jehová, hiciste subir mi alma del sepulcro; Dísteme vida, para que no descendiese a la sepultura.
4Cantad a Jehová, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.
5Porque un momento será su furor; Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y a la mañana vendrá la alegría.
6Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido;
7Porque tú, Jehová, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fui conturbado.
8A ti, oh Jehová, clamaré; Y al Señor suplicaré.
9¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?
10Oye, oh Jehová, y ten misericordia de mí: Jehová, sé tú mi ayudador.
11Has tornado mi endecha en baile; Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.
12Por tanto a ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Jehová Dios mío, te alabaré para siempre.