Salmos 60:1-12

Reina-Valera 1909 (RVR1909)

1Oh Dios, tú nos has desechado, nos disipaste; Te has airado: vuélvete a nosotros.

2Hiciste temblar la tierra, abrístela: Sana sus quiebras, porque titubea.

3Has hecho ver a tu pueblo duras cosas: Hicístenos beber el vino de agitación.

4Has dado a los que te temen bandera Que alcen por la verdad. (Selah.)

5Para que se libren tus amados, Salva con tu diestra, y óyeme.

6Dios pronunció por su santuario; yo me alegraré; Partiré a Sichêm, y mediré el valle de Succoth.

7Mío es Galaad, y mío es Manasés; Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza; Judá, mi legislador;

8Moab, la vasija de mi lavatorio; Sobre Edom echaré mi zapato: Haz júbilo sobre mí, oh Palestina.

9¿Quién me llevará a la ciudad fortalecida? ¿Quién me llevará hasta Idumea?

10Ciertamente, tú, oh Dios, que nos habías desechado; Y no salías, oh Dios, con nuestros ejércitos.

11Danos socorro contra el enemigo, Que vana es la salud de los hombres.

12En Dios haremos proezas; Y él hollará nuestros enemigos.