Salmos 77:1-20

Reina-Valera 1909 (RVR1909)

1Con mi voz clamé a Dios, A Dios clamé, y él me escuchará.

2Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.

3Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)

4Tenías los párpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba.

5Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.

6Acordábame de mis canciones de noche; Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría.

7¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más a amar?

8¿Hase acabado para siempre su misericordia? ¿Hase acabado la palabra suya para generación y generación?

9¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.)

10Y dije: Enfermedad mía es esta; Traeré pues a la memoria los años de la diestra del Altísimo.

11Acordareme de las obras de JAH: Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.

12Y meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.

13Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro?

14Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.

15Con tu brazo redimiste a tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. (Selah.)

16Viéronte las aguas, oh Dios; Viéronte las aguas, temieron; Y temblaron los abismos.

17Las nubes echaron inundaciones de aguas; Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.

18Anduvo en derredor el sonido de tus truenos; Los relámpagos alumbraron el mundo; Estremeciose y tembló la tierra.

19En la mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas.

20Condujiste a tu pueblo como ovejas, Por mano de Moisés y de Aarón.