Salmos 83:1-18

Reina-Valera 1909 (RVR1909)

1Oh Dios no tengas silencio: No calles, oh Dios, ni te estés quieto.

2Porque he aquí que braman tus enemigos; Y tus aborrecedores han alzado cabeza.

3Sobre tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus escondidos.

4Han dicho: Venid, y cortémoslos de ser pueblo, Y no haya más memoria del nombre de Israel.

5Por esto han conspirado de corazón a una, Contra ti han hecho liga;

6Los pabellones de los Idumeos y de los Ismaelitas, Moab y los Agarenos;

7Gebal, y Ammón, y Amalec; Los Filisteos con los habitadores de Tiro.

8También el Assur se ha juntado con ellos: Son por brazo a los hijos de Lot. (Selah.)

9Hazles como a Madián; Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón;

10Que perecieron en Endor, Fueron hechos muladar de la tierra.

11Pon a ellos y a sus capitanes como a Oreb y como a Zeeb; Y como a Zeba y como a Zalmunna, a todos sus príncipes;

12Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios.

13Dios mío, ponlos como a torbellinos; Como a hojarascas delante del viento.

14Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa las breñas.

15Persíguelos así con tu tempestad, Y asómbralos con tu torbellino.

16Llena sus rostros de vergüenza; Y busquen tu nombre, oh Jehová.

17Sean afrentados y turbados para siempre; Y sean deshonrados, y perezcan.

18Y conozcan que tu nombre es JEHOVÁ; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.